Magnified Healing
La energía de Magnified Healing es una terapia energética de sanación que utiliza la energía de quinta dimensión. Fue una técnica canalizada por primera vez en 1983 por Gisele King.
Está custodiada por la maestra ascendida Quan Yin, quien también es guardiana del rayo violeta (el séptimo rayo), ademas de ser portavoz de la jerarquía espiritual (estructura en base a niveles de conciencia, sabiduría y servicio). También pertenece al consejo kármico.
En esta técnica sanadora yo creo la energía de Magnified Healing y me convierto en ella (a diferencia del Reiki donde la persona hace de canal).
Algunas cualidades de la terapia son:
- La energía fluye de una mano a otra liberando todas las energías negativas que luego son transmutados por la llama violeta.
- Trabaja con los chakras transpersonales, la llama trina y los 5 cuerpos superiores
- Ayuda a sanar el karma del pasado, activar el ADN y construir el cuerpo de luz.
¿En qué consiste una sesión?
- El sistema nervioso
- Los chakras personales y trans-personales
- El karma
- La llama trina y cuerpo de luz
- La activación del ADN
Sobre lo femenino y el mundo del alma
Sacar una nueva versión
Mi nueva yo
Sacar una nueva versión de una misma es un desafío tremendo.
Porque una nueva versión no nace de un día para otro. No aparece una mañana cualquiera cuando uno se levanta de la cama.
Cuando la vida te da una segunda oportunidad
Volver a mí
Hay momentos en la vida en los que creemos que estamos tomando decisiones, cuando quizá lo que estamos haciendo es seguir un camino que ya se estaba dibujando delante de nosotros.
Cuando todo tiende al equilibrio
La ley universal que ordena la vida
A lo difícil le podemos llamar “Herida”. Hablar de heridas es fácil, vivirlas no tanto.
Las heridas tienen su función. Nos llevan a otro lugar. Cuando somos heridos, dejamos de ser los mismos que éramos antes.
Las mujeres ya no lloran
Desde la mirada sistémica
No iba a estar allí, pero el universo quiso que yo estuviera. A una semana antes del concierto mientras pintaba “mi futura yo”, una amiga me llamó ofreciéndome una entrada. Por supuesto dije que sí.